Según Gestión, Auna Perú registró un impulso significativo en sus operaciones durante el primer trimestre de 2026, con ingresos que alcanzaron los 1,178 millones de soles, un avance del 10% en moneda extranjera y del 13% respecto al mismo periodo del año anterior. Este desempeño se evidencia también en el flujo de caja operativo, que creció un 48% interanual, y en el flujo de caja libre orgánico, que aumentó 2.6 veces frente al periodo anterior. El progreso se vincula a una mayor eficiencia en el manejo del capital de trabajo y a estrategias de financiamiento con proveedores, implementadas en los mercados de Perú, México y Colombia.
En el ámbito peruano, el modelo integrado de atención médica de Auna mostró un crecimiento de ingresos del 9% en moneda local, especialmente en hospitales, servicios de emergencia y especialidades oncológicas. Oncosalud, una de las unidades clave, amplió su red de afiliados y firmó un acuerdo de póliza grupal con el Poder Judicial, que incluye cerca de 20,000 personas y suma un total de 1.4 millones de afiliados. En términos operativos, el número de cirugías ascendió 4.4% interanual hasta 21,610 procedimientos, mientras que los días de hospitalización crecieron 2.9% y alcanzaron 132,266 días.
El liderazgo de Auna en el sector peruano se refuerza con planes de expansión en Lima y otras regiones del país. En una entrevista con Gestión, Vicente Checa, gerente general de Auna Perú, indicó que la empresa está trabajando en fortalecer especialidades clave como oncología, cardiología, traumatología y neurología. Estas líneas estratégicas no solo reflejan una demanda creciente por servicios de salud especializados, sino también una respuesta a necesidades reales de la población peruana.
Para los peruanos, este crecimiento es un indicador tangible de que el sistema de salud privada está consolidando su rol en la oferta de servicios de calidad, especialmente en contextos donde la disponibilidad de especialistas y tratamientos se vuelve crítica. Aunque los servicios de salud son accesibles en ciertos centros urbanos, la expansión de Auna en Lima y otras zonas puede ayudar a reducir las brechas regionales de acceso a tratamientos avanzados. Además, el aumento de pacientes en oncología y emergencias responde a una realidad social que, en muchos casos, no cuenta con alternativas adecuadas. Este desarrollo no solo beneficia a los asegurados, sino que también refuerza la viabilidad de modelos de atención integrada que combinan eficiencia operativa y cercanía con el paciente.
