Segun CNBC Markets, en el día posterior al ataque de los Houthi en la ciudad de Mokha, Yemen, el único elemento visible desde el puerto fue el puente de una embarcación hundida. El incidente, ocurrido el 10 de agosto de 2026, marca un punto de inflexión en las operaciones marítimas del Golfo de Adén. En una acción que se produjo el martes, grupos iraníes respaldados por los Houthi mataron a seis personas en un barco de carga en el estrecho de Bab el-Mandeb, la primera vez que se registran víctimas en ataques a embarcaciones del Mar Rojo en más de un año.
En las horas siguientes, fuerzas estadounidenses afirmaron que dispararon misiles contra un container que, según informes, intentó superar la bloqueo de EE.UU. en los puertos iraníes del Golfo de Oman. El Ministerio de Transporte de Yemen identificó a la nave Tihamah, propiedad egipcia y registrada en Tanzania, como la afectada. De sus tripulantes, cuatro eran pakistaníes y uno indonesio. Además, se reportó que dos miembros de las Fuerzas de Resistencia Nacional, aliadas del gobierno yemení, fueron asesinados en una operación secundaria durante una misión de rescate. El organismo oficial atribuyó plenamente la responsabilidad de los hechos a las milicias houthi, destacando que las acciones causaron daños graves tanto en la nave como en las operaciones comerciales.
Una fuente alineada con los Houthi afirmó que el ataque fue dirigido contra un barco que transportaba equipo militar saudí, aunque hasta la fecha no se han confirmado oficialmente los datos sobre las víctimas. El grupo declaró un bloqueo naval en el Mar Rojo el 20 de julio, rompiendo un trato de paz que había durado años, y lo calificó como respuesta a una "campaña de encierro" por parte de Arabia Saudita en Yemen, acusación que el gobierno saudí rechaza. En paralelo, el Comando Central de EE.UU. indicó que un helicóptero de la Armada disparó dos misiles contra un buque de la bandera de Panamá.
Para los mercados peruanos, estas tensiones marítimas no son solo un asunto geopolítico. Las rutas del Mar Rojo y el Golfo de Adén representan el 30% del tráfico mundial de bienes de alto valor, incluyendo productos clave para la industria y el comercio internacional. Cualquier interrupción en estas vías afecta directamente la cadena de suministro, lo que puede traducirse en aumentos de costos para importaciones. En el contexto peruano, donde las exportaciones de productos agrícolas y mineros dependen en gran medida de rutas marítimas y terrestres, una escalada de tensiones podría generar volatilidad en los precios y afectar la competitividad de los productos nacionales. Es fundamental que el país mantenga una visión estratégica sobre las relaciones internacionales, especialmente en el ámbito de la seguridad marítima y el comercio global.
