Segun Bloomberg Línea, el mercado bursátil argentino incorporó recientemente un nuevo instrumento de inversión denominado REIT, o Fondo de Inversión en Inmuebles, que permite a grupos de inversores reunir capital para acceder a propiedades sin necesidad de comprar inmuebles de forma individual. Este mecanismo, ya consolidado en Estados Unidos, México, Brasil y Europa, se presenta como una alternativa accesible y estructurada para quienes buscan participar en el sector inmobiliario. El primer fondo local, el Fondo Común de Inversión Cerrado Inmobiliario REIT Ciclo Nova, liderado por Grupo IEB y Grupo Briones, alcanzó una cifra de U$S45 millones en su lanzamiento, con participación de 3.452 inversores. La operación comenzó a cotizar en la bolsa de Buenos Aires (BYMA), ampliando las opciones disponibles para los inversores.
El REIT Ciclo Nova se enfoca en adquirir inmuebles ubicados en la Ciudad de Buenos Aires, destinados principalmente al alquiler. Así, los inversores obtienen rendimientos a través de las rentas mensuales generadas por las propiedades, además de posibles beneficios por el crecimiento en valor del activo. Este modelo permite una participación directa en el rendimiento inmobiliario sin asumir los costos y responsabilidades de gestión asociados a la propiedad. Una ventaja clave es que la inversión mínima requerida es de ARS$1.000, una cifra que representa una reducción significativa frente al costo de adquirir una unidad habitacional directamente. El fondo también cuenta con una cartera diversificada, que incluye oficinas y viviendas, lo que reduce el riesgo asociado a una sola clase de activo.
Para el inversor peruano, este desarrollo internacional puede servir como punto de referencia para evaluar la viabilidad de instrumentos similares en el mercado nacional. Aunque el REIT aún no está disponible en Perú, su éxito en Argentina sugiere que la inversión inmobiliaria puede volverse más accesible, especialmente para personas con ingresos moderados. En un contexto donde el mercado inmobiliario peruano enfrenta presiones por inflación y escasez de viviendas, la existencia de vehículos como el REIT ofrece una alternativa que potencialmente equilibra el riesgo y la rentabilidad. Aunque el modelo depende de condiciones de mercado y regulación, su implementación en América Latina podría inspirar soluciones más inclusivas para el acceso al capital inmobiliario.
Este caso demuestra que las estructuras de inversión no deben limitarse a los activos tradicionales, y que la innovación en instrumentos financieros puede democratizar el acceso a oportunidades que antes estaban fuera del alcance de muchos.
