Según Gestión, los aranceles impuestos por Estados Unidos han generado una reducción significativa en las exportaciones de confecciones peruanas. Los despachos registrados entre enero y agosto de este año alcanzaron US$ 764.12 millones, cifra que refleja una caída del 5.7% respecto al mismo periodo del 2025, cuando se registraron US$ 810.63 millones. Esta disminución se debe principalmente a la aplicación de tarifas adicionales: un incremento del 10% desde abril del 2025 y un alza del 12.5% desde julio del 2026. Estas medidas han reducido la ventaja competitiva de las prendas peruanas frente a proveedores asiáticos y centroamericanos, quienes operan con costos más bajos y mayor flexibilidad en sus cadenas de suministro.
El mercado internacional de prendas de vestir ha mostrado una sensibilidad creciente al costo de producción. El informe de The Office of Textiles and Apparel (OTEXA) indica que las importaciones de ropa de EE.UU. en el mismo periodo alcanzaron US$ 11,659 millones, un descenso del 2.5% frente al año anterior. Entre los principales proveedores, Vietnam, China y Bangladesh lideran el panorama con un conjunto del 44.9% de las importaciones. De los 10 países que más destacan, solo tres presentaron crecimientos: Camboya (+6.9%), Italia (+6.1%) e Indonesia (+2.6%). Perú, en cambio, se sitúa en el puesto 19 con una reducción del 10.4% y una participación del 1.1% en el total global.
En cuanto al destino de las exportaciones, EE.UU. sigue siendo el principal mercado, con US$ 490.35 millones, que representa el 64.2% de los despachos peruanos en los primeros ocho meses del 2026. Brasil ocupa el segundo lugar con US$ 57.60 millones. El top de exportaciones incluye también Chile, Canadá, Alemania, Colombia, Venezuela, México, China y Argentina, distribuidos entre 85 mercados totales. Los productos más solicitados son t-shirts de algodón, camisas de punto de fibras sintéticas y prendas interiores de tejidos variados, lo que resalta la demanda de productos básicos y accesibles.
Para el consumidor peruano, este panorama revela que las decisiones de política comercial extranjera afectan directamente la disponibilidad y precios de artículos cotidianos. Aunque las exportaciones textiles son una parte importante del comercio exterior, la presión de aranceles en mercados clave como EE.UU. pone en riesgo la sostenibilidad de esta actividad. Esto puede traducirse en mayores costos para los productos importados o en una reducción de la oferta de prendas de vestir de calidad a precios asequibles. El caso peruano subraya la necesidad de diversificar destinos y fortalecer estrategias que minimicen el impacto de políticas proteccionistas en sectores clave.
