Segun Gestión, el distrito de Ancón ha recibido el título de propiedad para más de dos millones de ciudadanos, marcando un hito en su proceso de transformación urbana. Este avance se alinea con una estrategia amplia de desarrollo económico que busca convertir al área en un eje clave del crecimiento del norte de Lima. El proyecto más ambicioso en esta dirección es el Parque Industrial de Ancón, un megaproyecto de más de 1.300 hectáreas que ya fue adjudicado por ProInversión a la empresa china Junefield (Holdings) Limited. La inversión total supera los 10.000 millones de soles, una cifra que posiciona al proyecto como uno de los más significativos en la región. Aunque aún se encuentra en fase de anteproyecto y elaboración de expedientes técnicos, se prevé que en el próximo año se inicie la habilitación urbana y el saneamiento físico-legal del terreno.
La iniciativa busca atraer capital privado en sectores clave como comercio, turismo, vivienda y servicios inmobiliarios. El crecimiento previsto en la zona se alimenta directamente de esta dinámica, ya que el desarrollo de infraestructuras logísticas, especialmente el puerto de Chancay, fortalece la viabilidad de inversiones. En este escenario, se destaca el proyecto de un centro comercial y financiero ubicado en el pasaje 2 de Mayo, a solo 50 metros de la playa. Este espacio, de alrededor de 3.000 metros cuadrados, forma parte de la cartera de “Proyectos en Activos” de ProInversión. El alcalde Samuel Daza ha señalado que el objetivo es crear un ecosistema integrado que combine actividades comerciales, financieras y de servicios, para responder a la demanda creciente del distrito.
El interés de empresas ya está consolidado. Representantes de Intercorp han mantenido conversaciones con la municipalidad para evaluar la viabilidad del proyecto. Además, instituciones como Interbank, BCP, Cálidda y Pluz Energía (anteriormente Enel Distribución Perú) han expresado su interés en participar. Estas entidades se encuentran en una etapa exploratoria de factibilidad, lo que indica que el entorno está madurando para recibir inversiones estructuradas.
Para los peruanos, especialmente en zonas urbanas del norte de Lima, este proceso representa una oportunidad directa de acceso a nuevas infraestructuras, empleos y servicios de calidad. El desarrollo de un centro comercial y financiero cercano a la costa puede reducir la distancia entre el centro urbano y las comunidades costeras, facilitando el flujo de servicios y mejorando la conectividad. Además, el crecimiento del sector industrial puede generar una cadena de empleos, tanto en construcción como en operaciones comerciales, beneficiando a familias que viven en el entorno. Aunque aún se requieren años de ejecución, el inicio de estos procesos abre una ventana para que los ciudadanos perciban un cambio tangible en sus barrios.
