Segun CNBC Markets, American Express ha anunciado la eliminación de un 5% de su personal global, lo que representa aproximadamente 3.850 empleados, al tiempo que asume una carga de reestructuración de 336 millones de dólares. Esta medida, detallada por el director ejecutivo Stephen Squeri en una reunión de resultados trimestrales, se enmarca en una transformación interna para adaptar sus operaciones a la incorporación de tecnologías de inteligencia artificial. El grupo, que contaba con casi 77.000 trabajadores al cierre de 2025, busca reducir capas jerárquicas y ampliar los niveles de control para optimizar procesos repetitivos.
El jefe financiero Christophe Le Caillec explicó que la medida busca hacer a la empresa más ágil y eficiente, destacando que no se automatan procesos que no estén ya diseñados para ser ejecutados por máquinas. En su opinión, la reestructuración permite a Amex prepararse para que la inteligencia artificial asuma funciones clave en los próximos años. Esta estrategia no es aislada: Barclays también anunció recientemente la reducción de 5.000 puestos, cifra que equivale aproximadamente al 5% de su plantel, como parte de una iniciativa tecnológica similar.
La decisión se toma en un entorno donde el sector financiero registra beneficios sólidos gracias al crecimiento del gasto de consumidores y a la estabilidad en el crédito. A pesar de estos indicadores positivos, Amex asegura que el ajuste no afecta su capacidad de innovación, sino que, al contrario, la fortalece. El CEO afirmó que la empresa está en buen momentum, pero necesita ser más ágil para mantener su liderazgo en el mercado en los próximos años. La inversión en tecnología no es una opción, sino una necesidad para competir en un entorno cada vez más digitalizado.
Para los inversores y profesionales del sector peruano, esta evolución refleja una tendencia global en la que las instituciones financieras están redefiniendo sus estructuras laborales. Aunque el impacto directo en el mercado peruano puede ser limitado, el caso de American Express sirve como ejemplo de cómo las tecnologías emergentes están transformando los modelos operativos de grandes corporaciones. Los peruanos que trabajan en finanzas, administración o servicios financieros deben estar atentos a cómo estas transformaciones afectan el diseño de roles, la gestión de procesos y la formación de talentos. A medida que la automatización se extiende, los competencias humanas se centran más en la toma de decisiones estratégicas, el análisis de datos y la gestión de relaciones. Así, el futuro del trabajo en el sector financiero no será solo de máquinas, sino de una síntesis entre tecnología y habilidades humanas.
