Según Yahoo Finance, Visa registró un incremento del 17% en ingresos durante el segundo trimestre fiscal de 2026, impulsado por 66.100 millones de transacciones, lo que representó un alza del 9% respecto al año anterior. Los beneficios ajustados crecieron en un 20%, mostrando una dinámica de rentabilidad sólida. Esta expansión se debe a la naturaleza de su modelo: Visa actúa como intermediario, cobrando comisiones pequeñas por cada transacción, pero sin asumir el riesgo financiero asociado a los créditos. Al mismo tiempo, las empresas que emiten tarjetas —como American Express— asumen ese riesgo, lo que influye en su estrategia de negocio.
En cambio, American Express opera con un modelo cerrado, siendo tanto emisora como operadora de sus tarjetas. Esto significa que la compañía asume directamente el riesgo de incumplimiento de pagos por parte de sus clientes. Para mitigar ese riesgo, se enfoca en un segmento de mercado más selecto: clientes de mayor ingreso, que tienden a mantener estabilidad financiera incluso en periodos de crisis. En el primer trimestre de 2026, el gasto de sus usuarios aumentó un 10%, lo que generó un crecimiento del 11% en ingresos y un aumento del 15% en beneficios ajustados. Aunque el desempeño es positivo, los datos indican que Visa supera a American Express en términos de crecimiento y rentabilidad, especialmente en un entorno de crecimiento de transacciones.
Para los inversionistas peruanos, esta comparación ofrece una reflexión clave sobre la elección de activos en el sector financiero. Mientras que American Express representa una inversión con estabilidad y cobertura de riesgo, Visa refleja una exposición más amplia al crecimiento del mercado de pagos, un sector que en el Perú ha crecido fuertemente gracias a la expansión de servicios digitales, comercio electrónico y el uso de tarjetas. En un contexto donde las transacciones digitales superan las barreras tradicionales de acceso, empresas como Visa pueden ofrecer mayor potencial de escalamiento. Además, su modelo de negocio es más ágil para adaptarse a nuevas tecnologías y a la demanda creciente de pagos en línea. Aunque el riesgo de incumplimiento es menor en segmentos de alto ingreso, el crecimiento en volumen de transacciones —como el registrado en el 2026— sugiere que el mercado de pagos está en una fase de aceleración que beneficiará a los actores que operan en redes más amplias.
En resumen, si el objetivo es un crecimiento sostenido y acelerado, Visa podría ser una opción más viable. Sin embargo, para inversores que priorizan estabilidad y control de riesgo, American Express ofrece una base sólida, aunque con una evolución más moderada.