Segun Forbes Business, en una demanda legal entre Sam Altman, CEO de OpenAI, y Elon Musk, los abogados de Altman presentaron una demanda judicial el martes para que el jurado ignore ciertos elementos de la prueba ofrecida por el abogado de Musk, Steven Molo. El argumento principal se basa en que Molo formuló afirmaciones sin sustento que podrían influir negativamente en la percepción del jurado. Entre ellas, se menciona que el Senado investigaría a Altman, cuando en realidad fue miembros de la Cámara de Representantes quienes enviaron una carta a Altman solicitando detalles sobre sus inversiones personales. Además, Molo erró al afirmar que existía una investigación legislativa sobre las declaraciones de Altman en 2023, cuando el propio Altman, durante su testimonio, explicó que no recibe acciones directas en OpenAI, sino que su participación es indirecta a través de un fondo distinto.
Otro punto relevante es el hecho de que Molo preguntó a Altman sobre un artículo publicado en The New Yorker que critica su liderazgo, y los abogados de Altman argumentan que esa información se basa en rumores sin prueba. También se señala que Molo hizo afirmaciones sin fundamento sobre que Altman habría presentado declaraciones falsas ante la Comisión de Valores y Bolsas (SEC), aunque aún no ha respondido a solicitudes de comentario. En este contexto, los abogados de Altman piden que el tribunal ordene al jurado ignorar cualquier referencia a que Altman recibió una carta del Senado, pues no existió tal comunicación oficial.
El juicio entre Altman y Musk continúa en Oakland, California, y se prevé que se desarrolle hasta el jueves, con deliberaciones del jurado comenzando la semana siguiente. Altman concluyó su parte testimonial el martes, y el proceso seguirá con nuevas interrogatorios y presentaciones documentales.
Para los lectores peruanos, este caso ilustra cómo las acusaciones legales pueden verse afectadas por la forma en que se presentan las pruebas, especialmente cuando se manejan afirmaciones sin evidencia directa. En un entorno donde los inversores privados y las empresas tecnológicas crecen rápidamente, es fundamental distinguir entre información verificada y rumores. El caso de Altman y Musk resalta la importancia de transparencia y precisión en las declaraciones públicas, algo que los ciudadanos deben considerar al evaluar inversiones en tecnologías emergentes. En Perú, donde el sector tecnológico está en expansión, este tipo de juicios sirve como advertencia: la confianza en una empresa no debe basarse únicamente en reputaciones o declaraciones, sino en datos verificables y procesos abiertos.
