Según Gestión, Ajinomoto del Perú ha registrado un crecimiento significativo en su desempeño financiero durante el año fiscal 2025, que abarca desde abril de 2025 hasta marzo de 2026. En este periodo, las ganancias del grupo han duplicado las registradas en el año fiscal 2022, alcanzando niveles superiores a los del último ciclo de cuatro años. El avance respecto al año anterior —2024— se sitúa en un 14 por ciento, lo que indica una consolidación sólida de su posición en el mercado nacional. A pesar de que el primer trimestre del nuevo periodo mostró un leve desvío por el corte de gas natural en marzo, las operaciones están previstas para recuperar su ritmo en los próximos meses.
Las principales marcas del grupo, como Ajinomoto, Doña Gusta y Ajinomen, continúan mostrando fortalecimiento en el consumo peruano. Además, productos como Ajinosillao, Ajinomen Vaso y Ajinomix han ganado terreno en las preferencias del consumidor, demostrando una evolución positiva en la aceptación del mercado. En términos de volumen, las ventas totales del grupo en 2025 alcanzaron casi S/800 millones. De este total, S/500 millones provienen del mercado peruano, mientras que S/300 millones se generan en exportaciones y ventas directas en países vecinos como Ecuador, Bolivia y Chile. También se incluyen ingresos provenientes de mercados indirectos en Panamá, Colombia y Argentina.
La estrategia de expansión del grupo se centra en el lanzamiento de nuevos productos, con un énfasis particular en el segundo semestre del año. Aunque aún no se han detallado los productos específicos, el enfoque indica una continuidad en la innovación, buscando adaptar ofertas a las necesidades locales. Este proceso no solo busca diversificar la línea de productos, sino también reforzar la presencia en regiones estratégicas del país, donde el consumo de alimentos envasados y de uso diario sigue creciendo.
Para el lector peruano, estas cifras y tendencias reflejan una empresa que no solo se mantiene estable, sino que también está en proceso de evolución. El crecimiento de Ajinomoto en el mercado nacional, combinado con su presencia en vecinos y exportaciones, sugiere una fortaleza estructural. Esto es especialmente relevante en un contexto donde la demanda por alimentos de calidad y accesibles aumenta, y donde las marcas reconocidas como Ajinomoto aportan confianza al consumo cotidiano. Además, el enfoque en nuevos productos podría traer soluciones más adaptadas a hábitos locales, lo que permite a los hogares tener opciones más variadas y sostenibles. En un mercado donde la competencia es intensa, el crecimiento continuo de Ajinomoto indica una capacidad de adaptación que puede ser un punto clave para el sector alimenticio peruano.
