Segun CNBC Markets, el crecimiento impulsado por la inteligencia artificial en Estados Unidos está generando un impacto significativo en el sector de transporte por camiones, especialmente en la logística de centros de datos. Aunque la discusión nacional sobre los costos de operación de estos centros se centra en sus inversiones y rentabilidad, el transporte de materiales es un pilar clave que ha experimentado un respiro en condiciones de mercado. Cada componente de un centro de datos —desde sistemas de climatización hasta cables y semiconductores— llega principalmente por camiones, con algunos tramos que pasan por trenes antes de ser trasladados por vía terrestre. Este flujo logístico, hasta ahora poco destacado, está ahora en una etapa de intensificación.
El sector de transporte ha enfrentado presiones recurrentes por aranceles comerciales y el alza de precios del combustible, que alcanzó un máximo de 5.85 dólares por galón en una jornada de mayo de 2026, influenciado por tensiones geopolíticas en Irán. En ese contexto, el avance de la inteligencia artificial ha ofrecido una estabilidad notable. Patrick Brennan, jefe de soluciones de gestión de flotas en Cox Fleet, señala que, pese a que la demanda general de carga sigue siendo desigual, los proyectos relacionados con centros de datos están generando un impulso constante. Este efecto es más evidente en las operaciones de camiones de carga plana y de gran peso, donde los precios por carga han alcanzado niveles históricos desde el último año. La escasez de capacidad en mercados con alto volumen de construcción se refleja directamente en estos segmentos.
Los índices de producción y las declaraciones de ganancias de empresas de transporte muestran un aumento claro en la demanda de servicios. La concentración de obras en zonas específicas, determinadas por factores como el costo de energía y la disponibilidad de terrenos, está reconfigurando las rutas de transporte. Esto implica que las redes de camiones no solo están más activas, sino que también están siendo reorganizadas para responder a nuevos patrones de ubicación. Aunque el impacto aún no se ha extendido a todos los segmentos del transporte, los camiones especializados en carga pesada y en tránsito de materiales tecnológicos están recibiendo una mayor demanda.
Para los inversores y empresarios peruanos, este escenario ofrece una reflexión valiosa. Aunque el Perú no cuenta con centros de datos de gran escala, su economía está en proceso de diversificación tecnológica. Las cadenas de suministro locales, especialmente en sectores como la construcción y la industria manufacturera, podrían beneficiarse de un enfoque más estratégico en la logística. Si bien el crecimiento de la inteligencia artificial en EE.UU. no se traduce directamente en mercados peruanos, su dinámica puede servir como modelo para evaluar cómo las tecnologías impulsan la movilidad de bienes. Así, entender el papel de la logística en el desarrollo de infraestructuras tecnológicas puede guiar decisiones de inversión y planificación en el país.
