Según Gestión Tu Dinero, en los primeros días de julio de 2026, los fondos de pensiones de las AFP registraron acumulados anuales de 19,24% para el fondo 3 y 12,21% para el fondo 2. A pesar de esta cifra, durante todo el año 2025, las rentabilidades registradas fueron de 18% y 11,32% respectivamente, según datos de Economática. Esta evolución se vincula con una expansión de inversiones en tecnologías de vanguardia, especialmente en sectores de semiconductores, que han sido impulsados por el crecimiento de la inteligencia artificial, destacando el papel de empresas asiáticas en este eje.
El sistema de afiliación permite a los trabajadores mover sus ahorros entre fondos o entre diferentes administradoras, siempre que cumplan con los plazos establecidos. En el caso de quienes ingresaron por licitación, el trámite de traslado puede iniciarse después de 180 días calendario de permanencia en la AFP ganadora de la licitación. Este proceso exige una evaluación cuidadosa de las condiciones ofertadas por la nueva AFP, como el rendimiento por tipo de fondo, la comisión de administración, y la prima de seguros de invalidez y sobrevivencia, aspectos que deben alinearse con las necesidades personales del afiliado.
Además, los afiliados pueden realizar cambios internos dentro de la misma AFP, como pasar del fondo 2 al fondo 3, que asigna una mayor parte de sus recursos a inversiones en acciones. Esta opción es más atractiva para personas jóvenes o con perfil de riesgo aceptable, ya que el fondo 3 presenta mayor exposición a activos variables, lo que incrementa las posibilidades de ganancias pero también amplía la volatilidad. En contraste, quienes tienen una predisposición clara al riesgo bajo deberían evitar este tipo de fondos, ya que sus rendimientos presentan variabilidad significativa anual, siendo menos estables que los fondos 1 y 2.
Para el peruano promedio, estas cifras indican una oportunidad real de optimizar sus ahorros, especialmente en un entorno donde la inflación y los costos de vida siguen creciendo. Sin embargo, no debe ignorarse que el retorno no es garantizado y que la elección de fondo debe estar basada en la edad, estabilidad laboral y tolerancia al riesgo personal. La capacidad de cambiar fondos no es un derecho absoluto, sino un instrumento que requiere análisis previo y planificación. En un contexto de economía globalizada, donde los mercados tecnológicos dominan las inversiones, el peruano que comprende estos movimientos puede alinearse mejor con el crecimiento real de sus ahorros, sin perder de vista la seguridad de sus aportes.
