Según Gestión, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), compartió los resultados iniciales del Estudio de Impacto Acústico en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (AIJCH). Este diagnóstico técnico, desarrollado con la participación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), establece una base para gestionar de forma más eficaz el ruido generado por las operaciones aeronáuticas. Los hallazgos señalan que se pueden potenciar los instrumentos normativos, operativos y territoriales actuales, mejorando así la coordinación entre entidades públicas. Además, se evidencia el potencial de optimizar el sistema existente de monitoreo acústico y modernizar los canales de atención a la ciudadanía, basados en datos técnicos precisos. La primera fase del análisis no solo identifica brechas, sino que también marca el inicio de una estrategia progresiva para reducir el impacto del ruido en las comunidades cercanas al aeropuerto, especialmente en el distrito de Callao.
El proceso de evaluación busca definir acciones operativas que no solo atiendan a los niveles de sonido, sino que también integren mejores prácticas internacionales en la gestión ambiental. Esto incluye la revisión de rutas de vuelo, el uso de tecnologías de reducción de ruido y el fortalecimiento de mecanismos de comunicación entre las autoridades y los habitantes del área afectada. La segunda etapa del estudio se enfocará en diseñar soluciones concretas que puedan implementarse en el corto y mediano plazo, con el objetivo de mejorar significativamente la calidad de vida de los residentes. El trabajo se desarrolla bajo un enfoque interinstitucional, que involucra al Gobierno Regional del Callao, municipalidades y organismos ambientales.
Para los habitantes de Callao y sus alrededores, este avance representa una oportunidad clave para que el ruido aeronáutico deje de ser una carga constante. Aunque el aeropuerto sigue siendo un pilar estratégico para el turismo y el comercio, el creciente volumen de vuelos ha generado preocupación en comunidades cercanas. Este estudio no solo valida la necesidad de una regulación más rigurosa, sino que también pone de manifiesto que la sostenibilidad del aeropuerto puede lograrse al equilibrar el desarrollo económico con el bienestar ambiental y social. En un contexto donde las ciudades están enfrentando desafíos de congestión y contaminación, el enfoque técnico que se está aplicando en Jorge Chávez puede servir como modelo para otros centros aeroportuarios en el país.