Según Yahoo Finance, el mercado global registró una subida semanal de sus acciones más robusta desde mayo, tras el lanzamiento de un informe de empleo estadounidense más débil de lo esperado. Las acciones estadounidenses comenzaron la semana en alza, mientras que los rendimientos de los bonos gubernamentales disminuyeron, indicando que las expectativas de un alza de tasas por parte del Banco Central de Estados Unidos (Fed) en su próxima reunión se debilitaron. El índice Nasdaq avanzó 0.7% en las primeras transacciones del día, y el dólar cayó, lo que benefició al yen japonés. Este último logró recuperar terreno, alcanzando 157.20 por dólar tras haber estado cerca de 159, un nivel considerado como punto crítico para intervenciones regulatorias. El índice MSCI Global se fortaleció 2.4% en la semana, su mayor avance en tres meses, y mantuvo estabilidad en el cierre de la jornada. En Europa, el STOXX 600 cerró con un incremento del 0.6% diario y del 2% en la semana, impulsado principalmente por sectores de salud y tecnología.
El informe oficial de empleo reveló una contracción de 23,000 puestos laborales, lo que contradice las proyecciones de una expansión de 80,000 empleos según una encuesta de Reuters. Esta cifra ha sido interpretada como un indicio de que el Fed podría mantener las tasas de interés inalteradas en septiembre, mientras evalúa futuros datos económicos, especialmente el informe de inflación que se presentará la semana próxima. Lindsay Rosner, jefa de inversión fija de múltiples sectores en Goldman Sachs Asset Management, destacó que este patrón —una disminución del crecimiento laboral en verano— se repite por tercera vez en tres años, y que, aunque la inflación será el factor decisivo, el desaceleramiento en el empleo favorece una decisión de mantener las tasas. En el mercado de tasas, la probabilidad implícita de una alza de tasas en septiembre descendió de aproximadamente el 55% a unos 40%, reflejando una reevaluación de los riesgos asociados a los rendimientos y a la inflación.
Para los inversores peruanos, este escenario ofrece una señal de estabilidad en el entorno financiero global. Aunque el crecimiento del empleo en el país no está directamente vinculado a los datos estadounidenses, el comportamiento de los mercados internacionales puede influir en la volatilidad de activos como el dólar o los bonos. Si el Fed mantiene las tasas bajas por más tiempo, podría generar un entorno más favorable para las inversiones a largo plazo en el Perú, especialmente en sectores como tecnología, salud y servicios. Además, el reforzamiento del yen sugiere que las reservas de cambio internacional podrían verse afectadas, lo que implica que los inversores deben monitorear cuidadosamente las correlaciones entre activos extranjeros y locales. En este contexto, mantener una estrategia diversificada y basada en datos reales es clave para proteger el patrimonio frente a movimientos externos.