Segun Bloomberg Línea, el mercado de valores de Estados Unidos inicia la semana en positivo, con el S&P 500 encaminado a finalizar una secuencia de caídas que se extendió desde junio. El retroceso en precios del petróleo ofrece apoyo al sector bursátil, incluso ante señales de que la inflación subyacente superó las proyecciones. El Índice de Precios al Consumidor subyacente, que omite alimentos y energía, registró un incremento de 0,3% en agosto, frente al 0,2% esperado, y avanzó 2,4% en comparación anual. La inflación general creció 0,4% mensual y 3,4% interanual. Los precios de combustibles aumentaron 2,1% en el mes, mientras que los alimentos para el hogar mostraron estabilidad y el alquiler equivalente a propietarios subió 0,2%.
Este dato intensifica las expectativas de que la Reserva Federal eleve sus tasas de interés en la reunión del 15 y 16 de septiembre. Los mercados de derivados asignan una probabilidad del 90% a un aumento de tasas en la próxima semana, y prevén dos incrementos adicionales antes del final del año. Kathy Bostjancic, economista jefe de Nationwide, advierte que el alza en precios energéticos podría propagarse a otros sectores, aumentando las expectativas de inflación. "Ahora esperamos que la Fed eleve las tasas en 25 puntos básicos la próxima semana", señaló.
A pesar de esta presión, el comportamiento en el mercado de bonos revela tensiones por vencimiento. El rendimiento del bono a dos años subió siete puntos básicos hasta 4,66%, su nivel más alto desde 2024, aunque luego retrocedió. En contraste, la tasa a 10 años bajó cuatro puntos básicos. Este contraste indica que los inversores están revaluando el riesgo a largo plazo frente a la estabilidad de corto plazo.
Para los inversionistas peruanos, este escenario plantea una mirada crítica sobre los instrumentos financieros que operan bajo condiciones de alta volatilidad. Aunque los mercados norteamericanos muestran avances, las tasas de interés más elevadas podrían afectar los costos de financiamiento de activos en el extranjero, incluyendo deuda pública y fondos de inversión. La inflación energética, en particular, podría influir en el costo de producción de bienes industriales, afectando la competitividad de exportaciones. En este contexto, los peruanos que gestionan carteras deben considerar la exposición a activos de alto rendimiento pero también a riesgos de inflación. La atención a los indicadores clave, como el IPC subyacente, permite anticipar mejoras o deterioros en la política monetaria, ayudando a tomar decisiones más informadas en su planificación financiera.
