Según Bloomberg Línea, el mercado estadounidense inició el miércoles con ganancias, impulsado por una fuerte reacción en el sector tecnológico. El avance se vinculó directamente al comunicado de ASML, empresa holandesa especializada en equipos de litografía para semiconductores, que elevó sus proyecciones de ingresos para 2026 y anunció planes para ampliar su capacidad de producción. Las acciones de ASML alcanzaron una subida del 7,9% en Europa tras el anuncio. La compañía señaló que está trabajando para reducir el tiempo de fabricación y prueba de sus equipos de litografía ultravioleta extrema, pasando de 22 a entre 15 y 16 semanas. Este avance es clave para la producción de chips de vanguardia, fundamentales en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.
El Nasdaq abrió con un alza del 0,60%, liderado por fabricantes de semiconductores, mientras el S&P 500 avanzó 0,39% y el Dow Jones Industrial subió 0,11%. La reacción del mercado se tradujo en una señal de confianza en el futuro del sector tecnológico, especialmente en los ámbitos que impulsan la innovación digital. ASML también indicó que su capacidad de producción para 2027 ya está prácticamente agotada, y que cuenta con una demanda sólida para 2028, lo que refuerza la creencia de que la demanda por chips en el contexto de inteligencia artificial sigue en crecimiento. Guy Miller, estratega jefe de mercados de Zurich Insurance, destacó que los datos actuales “confirman que este ciclo de crecimiento en semiconductores sigue muy vivo” y anticipó que ciertos sectores seguirán registrando ganancias extraordinarias.
A pesar de esta dinámica positiva, el panorama macroeconómico mostró señales moderadas. El índice de precios al productor subyacente, que descarta alimentos y energía, registró un aumento anual del 4,7% en junio, con una variación mensual del 0,2% frente a mayo. Este resultado fue inferior a lo esperado, lo que sugiere una moderación en la inflación. Sin embargo, el panorama de tensiones geopolíticas persiste, ya que las acciones de conflicto entre Estados Unidos e Irán mantuvieron la atención de los inversores, sin permitir que el mercado se despliegue completamente hacia la expansión.
Para inversionistas peruanos, este escenario ofrece una visión clara de cómo las tendencias globales en tecnología y producción influyen en los mercados. Aunque el Perú no depende directamente de la demanda de semiconductores, las empresas locales que operan en sectores de tecnología, telecomunicaciones o manufactura pueden ver beneficios de la creciente inversión en infraestructura digital. Además, el entorno de precios moderados en el mercado interno puede favorecer la estabilidad de inversiones a mediano plazo, especialmente en contextos donde la demanda de soluciones tecnológicas se expande. El crecimiento de la inteligencia artificial, por ejemplo, podría impulsar la demanda de servicios digitales y equipos de procesamiento, áreas que también están en desarrollo en el país.
