Segun Bloomberg Línea, las bolsas estadounidenses iniciaron la sesión este jueves con una caída en el Nasdaq, que retrocedió 1,24%, mientras el S&P 500 perdió 0,45% y el Dow Jones Industrial avanzó 0,52%. El movimiento en el mercado tecnológico refleja una creciente incertidumbre sobre el futuro de la inteligencia artificial, cuya rentabilidad ha generado dudas entre inversores. Esta dinámica se suma a una presión mayor sobre los mercados por el entorno económico, especialmente en torno a la inflación. En septiembre, el índice de precios al productor (PPI) creció 1,3% mensual, su mayor avance en más de cuatro años, con una variación anual de 6,3%. Sin considerar alimentos ni energía, la inflación mayorista se mantuvo en 0,7% mensual y 5% anual. Los sectores más afectados fueron los energéticos, que subieron 10,8%, y los de transporte y almacenamiento, que crecieron 3,4%. Los alimentos registraron un incremento de 1,2%.
Las ventas minoristas aumentaron 0,8% en septiembre, superando las proyecciones, tras un avance revisado de 1,3% en agosto. Sin embargo, el impulso principal provino de un aumento de 6,4% en las compras en estaciones de gasolina. Al excluir automóviles y combustibles, el crecimiento de ventas fue solo de 0,2%, mientras que el índice de consumo de bienes que forma parte del PIB creció 0,1%. El gasto en restaurantes y bares, por su parte, aumentó un 1,1%. Esta división en el comportamiento del consumo sugiere que los usuarios están reorientando sus decisiones hacia servicios básicos y de consumo inmediato, en lugar de bienes duraderos.
El rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años cayó 13 puntos básicos, hasta 5,06%, mientras el dólar se debilitó y el oro recuperó parte de las pérdidas sufridas en semanas previas. Esta reacción indica que los inversores están buscando refugio en activos tradicionales, especialmente cuando las expectativas sobre tasas de interés se mantienen elevadas. La inflación, junto con el crecimiento de precios energéticos, presiona a la Reserva Federal a mantener los tipos de interés más altos por más tiempo, lo que podría limitar el crecimiento de las acciones en el corto plazo.
Para los inversores peruanos, esta escena internacional es un recordatorio clave: los mercados globales no operan de forma aislada. Las decisiones de la Fed, la inflación y las tendencias de consumo en Estados Unidos pueden influir directamente en la estabilidad de activos extranjeros y en la volatilidad de las inversiones. Aunque el Perú no enfrenta la misma magnitud de inflación, los movimientos en mercados internacionales pueden afectar los rendimientos de productos financieros como fondos de inversión o bonos extranjeros. Por ello, mantener una visión amplia del entorno económico global es esencial para evaluar estrategias de inversión en el contexto local.
