Según Gestión Tu Dinero, el interés creciente de los inversores peruanos por acciones internacionales en la Bolsa de Valores de Lima (BVL) se refleja en cifras concretas. Entre 2020 y 2025, el volumen negociado en acciones de sectores como minería, consumo y salud pasó de US$ 580.2 millones a US$ 1,257.5 millones, registrando un crecimiento anual compuesto de 16.7%. Hasta el 10 de julio de 2026, el monto de transacciones en este grupo alcanzó US$ 910.6 millones. La BVL prevé que el total anual para todo el año sea de US$ 1,700 millones, lo que representa un aumento del 35% respecto al año anterior. Este nivel de negociación marcaría un pico histórico en la historia de la bolsa local.
La demanda por valores extranjeros se vincula principalmente a la ausencia de exposición directa en el mercado doméstico a tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. Luis Eduardo Falen, docente de la Universidad del Pacífico, señala que la BVL busca ofrecer a los peruanos opciones para participar en sectores estratégicos que no están presentes en el mercado interno. En ese sentido, empresas como Accenture, Arista o TSMC son incluidas en el catálogo para dar acceso a inversionistas a tecnologías clave del siglo XXI. “Hoy en día, la inteligencia artificial es una de las tendencias más relevantes”, afirmó Falen. “La bolsa peruana no tiene ninguna exposición a esta temática, por eso se buscan alternativas en el exterior”.
Además, la liquidez de las acciones en la BVL juega un rol fundamental. Solo diez o doce acciones, generalmente vinculadas a casas de bolsa, son consideradas líquidas. El resto del portafolio no ofrece la misma facilidad de entrada y salida, lo que limita el acceso de inversores a otros sectores. Este escenario impulsa a los peruanos a buscar alternativas fuera del país, ya que la falta de liquidez y diversificación en el mercado local puede llevar a decisiones de salida de capital.
Para los inversores peruanos, esta dinámica representa tanto una oportunidad como un desafío. Por un lado, el crecimiento del volumen y el acceso a tecnologías de vanguardia abren puertas a retornos potenciales. Por otro, la dependencia de mercados extranjeros aumenta la volatilidad y el riesgo. Es clave que los peruanos evalúen no solo el rendimiento, sino también su perfil de riesgo y la necesidad de diversificación. En un contexto de inflación y estabilidad económica local incierta, las acciones extranjeras pueden servir como una herramienta de protección, pero requieren comprensión profunda para ser usadas de forma efectiva.
