Segun Bloomberg Línea, el mercado norteamericano comenzó la semana en alza el lunes, impulsado por una caída significativa en los precios del petróleo, tras una nueva suspensión de operaciones militares entre Estados Unidos e Irán. Este desarrollo disminuyó tensiones en el escenario global, aliviando preocupaciones sobre inflación y generando un entorno más favorable para las rentas variables. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cayó hasta 4,64%, lo que indica un aumento en la demanda de deuda soberana, una señal de que los inversores buscan seguridad frente a un posible escenario de crecimiento más moderado.
El Índice S&P 500 avanzó 0,76%, mientras el Nasdaq registró una subida de 0,85%. Los sectores más afectados fueron los fabricantes de semiconductores y las empresas vinculadas a infraestructuras de inteligencia artificial, incluyendo a Nvidia (NVDA), Micron Technology (MU) y Sandisk (SNDK). El Dow Jones también mostró ganancias, reflejando una reacción positiva en el conjunto de las acciones. La recuperación de los mercados se vincula directamente al descenso en los precios del petróleo, que se vio afectado por dos factores clave: la decisión de Washington de mantener la suspensión de ataques contra Irán por tercera noche consecutiva, y el restablecimiento de operaciones de carga de crudo en una terminal de Kazajistán en el Mar Negro, que anteriormente había sufrido interrupciones.
Aunque el tráfico marítimo en puntos clave como el estrecho de Ormuz sigue por debajo de los niveles normales, el mercado interpreta estos eventos como una reducción temporal del riesgo de escasez de petróleo. El precio del crudo Brent cayó más de 9% y se situó por debajo de los 88 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) descendió hasta alrededor de 82 dólares por barril. Esta dinámica ha generado una reacción favorable en la demanda de activos de bajo riesgo, al tiempo que los inversionistas evalúan si los gastos masivos en inteligencia artificial podrán traducirse en beneficios reales para las empresas tecnológicas.
Para inversores peruanos, este escenario es relevante porque el petróleo influye directamente en los costos de producción y en la estabilidad de las tasas de interés. Si los precios del crudo continúan bajando, podría presionar a las tasas de interés de las principales economías, lo que podría afectar el costo de endeudamiento en el sector privado. Además, el comportamiento de los mercados norteamericanos puede influir en el clima de inversión en el exterior, afectando las oportunidades de crecimiento de empresas en América Latina, incluyendo al Perú. Aunque los riesgos persisten, este movimiento sugiere un entorno más equilibrado, donde la volatilidad puede reducirse si las tensiones geopolíticas se mantienen bajo control.
