Según Bloomberg Línea, el mercado estadounidense cerró en positivo el jueves, impulsado principalmente por el sector tecnológico, mientras que el descenso del precio del petróleo y la reducción en los rendimientos de los bonos de Estados Unidos mitigaron tensiones sobre la inflación tras las últimas subidas de tasas por parte de la Reserva Federal. El índice S&P 500 avanzó 1,14%, registrando su mejor sesión desde principios de agosto, mientras que el Nasdaq cerró con un alza del 1,69%. Un indicador específico de fabricantes de semiconductores subió 3,14%, lo que reactivó la confianza tras las pérdidas anteriores registradas tras la decisión de la Fed. El Dow Jones Industrial subió 0,61%.
El movimiento en el mercado encontró respaldo en la caída del crudo, que retrocedió por segunda jornada consecutiva. El Brent para noviembre cayó un punto, hasta US$104,71 por barril, mientras el WTI operó a US$102,31. Fawad Razaqzada, analista de Forex.com, explicó que parte del entusiasmo en el mercado se debe a que el petróleo ha disminuido dos días seguidos, lo que disminuye la presión sobre los rendimientos de deuda. Aunque el crudo redujo sus pérdidas durante la jornada, ya había caído hasta un 3,3% en una sesión anterior. Arabia Saudita ha anunciado planes para recuperar en días próximos cerca de la mitad de la capacidad de su oleoducto East-West, afectado por ataques con drones. Además, el reino ha incrementado sus ventas al exterior a refinerías asiáticas para evitar que el crudo pase por el estrecho de Ormuz.
A pesar de estas acciones, el mercado conserva vigencia sobre la posible escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, así como sobre los riesgos a los flujos energéticos en el Medio Oriente. Donald Trump, en una declaración a Axios, señaló que se acerca a una “gran decisión” sobre si se reanudarán los ataques a Irán. Esta afirmación precede a una reunión prevista con líderes del Golfo en Nueva York la próxima semana.
Para los inversores peruanos, este escenario resalta la sensibilidad del mercado global ante cambios en el entorno geopolítico y el comportamiento de los precios energéticos. Aunque el petróleo ha aumentado más del 70% este año, su crecimiento ha sido clave para alimentar las presiones inflacionarias, lo que ha influido directamente en la política monetaria de Estados Unidos. En el contexto peruano, donde el consumo energético y la economía industrial están influenciados por precios internacionales, estos movimientos pueden tener efectos en la inflación local y en los costos de producción. Así, seguir atentos a los indicadores clave del mercado global es esencial para evaluar el impacto en el entorno económico interno.
