Según Bloomberg Línea, las bolsas estadounidenses comenzaron la jornada con caídas este miércoles, impulsadas por una reactivación de la aversión al riesgo tras declaraciones del presidente Donald Trump. El mandatario afirmó que el cese al fuego entre Estados Unidos e Irán "se acabó" y calificó el acuerdo de junio como "una pérdida de tiempo". Estas palabras llegaron tras una serie de nuevos ataques estadounidenses contra más de 80 objetivos en Irán, en respuesta a incidentes de agresión contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz. La tensión en el Medio Oriente reactivó temores sobre una posible escalada militar, poniendo en alerta a los mercados globales.
El índice S&P 500 descendió 0,61%, el Dow Jones retrocedió 1,02% y el Nasdaq perdió 0,40% en las primeras operaciones del día. Paralelamente, el precio del petróleo subió significativamente: el crudo Brent aumentó 6,3% hasta US$78,85 por barril, mientras el WTI subió 6,2% hasta US$74,81. Esta reacción fue acelerada por la afirmación de Trump desde Ankara de que ya no deseaba mantener contactos oficiales con Irán, aunque mantendría conversaciones diplomáticas abiertas. El mercado energético reaccionó ante la incertidumbre sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo del Golfo Pérsico. Recientes incidentes, incluyendo ataques a un buque de gas natural licuado de Catar y a dos grandes petroleros, intensificaron esa preocupación.
Los rendimientos de los bonos aumentaron y el valor del dólar se fortaleció en el día. El análisis de Violeta Todorova, experta de Leverage Shares, señala que este evento representa el "quiebre más serio" hasta ahora en un acuerdo que ya mostraba signos de debilidad. Ella destaca que los mercados habían interpretado el memorando de junio como una desescalada sostenible, pero ahora esa percepción se ve socavada por la inestabilidad política y militar. La confianza en un equilibrio duradero entre Washington y Teherán ha sido reemplazada por una postura de alerta.
Para los inversores peruanos, esta situación evidencia cómo los riesgos geopolíticos pueden afectar directamente el entorno financiero global. Aunque el mercado peruano no está directamente expuesto a los ataques en el estrecho de Ormuz, los movimientos en el petróleo y las tasas de interés en EE.UU. influyen en las condiciones de crédito y en los precios de activos en América Latina. El aumento del crudo puede elevar la inflación en el corto plazo, lo que presiona a las autoridades monetarias a mantener una política de tasas ajustada. Por ello, mantener una visión estratégica de los mercados internacionales es clave para evaluar el comportamiento de inversiones en el Perú, especialmente en sectores expuestos al costo de la energía.
