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3 Estrategias para Construir un Fondo para Hijos en Perú
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3 Estrategias para Construir un Fondo para Hijos en Perú

Gestión Tu Dinero12 de julio de 2026Cortesia de Gestión Tu Dinero

Segun Gestión Tu Dinero, un 40% de los estudiantes universitarios en Lima han sentido que sus finanzas personales o familiares ponen en riesgo la continuidad de sus estudios. Este dato resalta la vulnerabilidad de jóvenes que enfrentan presión financiera en su trayectoria académica. De acuerdo con un estudio de Habla Latam y UTEC, el 81% de los estudiantes en universidades privadas de Lima dependen en parte o en su totalidad del dinero de sus padres, mientras que solo el 19% logra vivir de forma independiente. Este panorama indica que la mayoría de los jóvenes recurren a sus familias para cubrir gastos, lo que puede generar tensiones en las relaciones y limitar la autonomía financiera.

El experto Arturo García, docente de la Universidad Esan y director del Colegio de Economistas de Lima, propone que los estudiantes que enfrentan estrés financiero comiencen por identificar si el problema es temporal o estructural. En el caso de una situación transitoria, existen mecanismos dentro de las instituciones educativas que permiten aliviar la carga. Muchas universidades cuentan con unidades de apoyo estudiantil o de bienestar social que evalúan casos individuales y pueden facilitar soluciones como reestructuraciones de pagos o cambios en la cuota mensual. Sin embargo, el estudio revela que el 57% de los estudiantes que perciben riesgo financiero recurren a familiares, mientras que solo el 14% busca ayuda institucional. Esta brecha sugiere una falta de visibilidad y acceso a servicios internos que podrían prevenir deserciones.

Otra vía viable es suspender temporalmente los estudios para incorporarse al mercado laboral. Con este enfoque, el joven puede generar ingresos y acumular ahorros que luego pueden convertirse en una base sólida para retomar sus estudios en un futuro cercano, como en un semestre o un año. Esta opción, aunque implica una pausa en el proceso académico, permite una reorganización financiera más sostenible. Si el desafío financiero se anticipa como permanente, la recomendación más viable sería considerar una transferencia a una institución más económica, incluso pública. García argumenta que este camino, aunque parezca drástico, evita que el estudiante se endeude gravemente con la universidad, lo cual podría generar una deuda que se prolonga por años.

Para los lectores peruanos, este escenario refleja una realidad donde muchas familias enfrentan presión por mantener la educación de sus hijos en entornos costosos. Las universidades privadas, a pesar de ofrecer calidad, suelen exigir cuotas elevadas que dificultan la independencia financiera. El hecho de que la mayoría de los estudiantes no busquen apoyo institucional indica una brecha en la comunicación entre instituciones y estudiantes. En un contexto donde el ahorro familiar y el manejo de deudas son temas críticos, estas estrategias no solo ayudan a los jóvenes, sino que también promueven una cultura financiera más responsable y empoderada.