Según Gestión Tu Dinero, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) avanzó en una propuesta que será presentada en agosto, con el objetivo de diseñar un sistema de pensiones que combine cobertura privada y un modelo público. Este nuevo marco incluiría mecanismos específicos para militares y personal policial. El jefe del organismo, Sergio Espinosa, lo detalló durante el evento Perspectivas Económicas: Retos y oportunidades en un contexto electoral, organizado por el diario Gestión.
El superintendente planteó que una de las mayores dificultades del sistema actual es que las personas jóvenes, al pensar en su futuro, carecen de herramientas para proyectar sus necesidades financieras en la vejez. En ese sentido, cuestionó iniciativas que proponen una novena liberación de fondos previsionales, y destacó que también existe una propuesta para derogar la ley de modernización del sistema. Aunque estas iniciativas generan debate, Espinosa reiteró que no se debe comprometer lo que actualmente funciona, ni lo que en su mayoría está en marcha. Subrayó que el riesgo de redistribuir fondos de personas ya cubiertas para gastos no esencial como la compra de televisores durante eventos deportivos, lo cual representaría un uso inadecuado de los recursos.
En parallel, el organismo trabajó en el desarrollo de finanzas abiertas, un proyecto que permitirá a instituciones financieras compartir datos de manera segura y transparente. Espinosa estimó que el primer paquete de información podría comenzar a intercambiarse en 2028. Para proteger la privacidad de los usuarios, la SBS ha realizado una consultoría con el FMI sobre ciberseguridad, adoptando recomendaciones que ya están en ejecución. Además, firmó un acuerdo con el BCR, el MEF y la SMV para establecer un comité permanente de ciberseguridad, con el fin de fortalecer los protocolos de protección de datos.
Para los peruanos, este enfoque implica una transformación gradual en la forma en que se gestionan las pensiones y los servicios financieros. Si se aprueba el modelo público, podría ofrecer mayor acceso a la seguridad en la vejez, especialmente para aquellos que hoy no tienen cobertura completa. Mientras que las finanzas abiertas podrían mejorar la transparencia y la eficiencia, su implementación requiere que los ciudadanos entiendan cómo se protegen sus datos y cómo se usan los fondos. En un contexto donde la confianza en el sistema financiero sigue siendo clave, estas iniciativas representan un paso hacia una estructura más inclusiva y sostenible, aunque aún deben ser evaluadas en su impacto real en la vida cotidiana de los usuarios.
