Según CNBC Markets, el director ejecutivo de Exxon Mobil, Darren Woods, advirtió que el mercado aún no ha internalizado el impacto completo de la interrupción inesperada en el suministro global de petróleo provocada por la guerra en Irán y el cierre de la Estrecha de Hormuz. Durante la primera semana del conflicto, el número elevado de barcos de crudo en tránsito mitigó temporalmente la escasez. Además, se han liberado reservas estratégicas y se han reducido los niveles de inventario comercial. Sin embargo, Woods señaló que uno de estos canales de suministro se agotará con el avance del conflicto, lo que generará un aumento en los precios del petróleo mientras la estrecha permanezca cerrada.
El ejecutivo subrayó que el mercado actual no refleja plenamente la magnitud de la interrupción global en el suministro de petróleo y gas natural. Los precios de futuros de crudo han mostrado volatilidad intensa, subiendo por temores a una escalada del conflicto y luego cayendo ante esperanzas de un acuerdo pacífico, solo para repetir el ciclo. El crudo estadounidense cayó más del 3% el viernes, llegando a $101.38 por barril, mientras que el benchmark internacional Brent disminuyó aproximadamente un 2% hasta $108. Aunque estos niveles son comparables a los registrados en la última década, Woods argumenta que no representan el verdadero escenario de una crisis estructural.
El CEO anticipa que los flujos de petróleo desde el Golfo Pérsico podrían normalizarse en uno o dos meses tras la reabertura de la estrecha. Sin embargo, el proceso implicará reubicar barcos, resolver el retraso en la oferta y el tiempo necesario para que los buques alcancen sus destinos. Además, Woods indicó que gobiernos y sectores privados deberán reabastecer sus reservas estratégicas y los niveles comerciales, lo cual generará una demanda creciente y presión sobre los precios. En ese escenario, la producción de Exxon en el Medio Oriente podría disminuir en 750 mil barriles diarios respecto a 2025 si el cierre de la estrecha se mantiene.
Para los inversores peruanos, este escenario resalta la vulnerabilidad de los mercados globales ante eventos geopolíticos. Aunque el petróleo no es un bien cotizado directamente en el mercado peruano, su precio influye en costos de transporte, energía y manufactura. Los cambios en el precio del crudo pueden afectar la competitividad de exportaciones y aumentar los costos de operación de empresas. Por ello, mantener un enfoque de diversificación en inversiones y una comprensión clara de las fluctuaciones externas es clave para proteger el patrimonio financiero en un contexto de inestabilidad global.
